Es importante conocer bien su tipo de piel para poder seleccionar el producto adecuado y obtener resultados óptimos. Ciertos aspectos externos como: los cambios hormonales, el envejecimiento, la dieta, el estrés, los ingredientes de sus productos, la contaminación, pueden hacer que su piel cambie con el tiempo.

 

 

Piel normal:

La piel normal es una piel que no tiene irregularidades e imperfecciones aparentes. Es suave al tacto, tiene una tez bastante uniforme y tiene un nivel equilibrado de hidratación y sebo. Su textura de la piel es regular y sus poros son apenas visibles.

 

Piel seca:

La piel seca es la piel cuyas glándulas sebáceas (glándulas que producen sebo) son menos activas. Tiende a tirar, sonrojarse y es más fino y más sensible. Además, carece de flexibilidad y suavidad y la sequedad hace que las arrugas sean más visibles.

 

Piel mixta:

La piel combinada tiene un equilibrio inestable porque tiene un exceso de sebo en el área "T" (frente, nariz, mentón) y tiene mejillas y sienes que tienden a estar más secas. Esto promueve una textura irregular de la piel y poros visibles y agrandados, mientras que las mejillas tienen una piel normal con una estera y una apariencia uniforme.

 

Piel grasa:

La piel grasa se caracteriza por una hipersecreción de sebo que le da un aspecto brillante y graso a la piel. Tiene una textura más gruesa y los poros agrandados.

 

Piel del acné:

La piel propensa al acné es una piel que muestra una propensión a desarrollar puntos negros (comúnmente llamados puntos negros) y espinillas. A menudo es aceitoso y brillante porque las glándulas sebáceas producen un exceso de sebo que tiene el efecto de bloquear el conducto de las glándulas sebáceas, lo que facilita la proliferación de bacterias.

El acné generalmente se desarrolla en la cara, el cuello, los hombros, el pecho y la espalda, y su gravedad varía de leve, moderada a severa.

En la edad adulta, puedes ver el acné persistente, llamado acné tardío. Se caracteriza por la presencia de puntos negros y microquistes que han persistido desde la adolescencia. Pero también puede haber lesiones inflamatorias a menudo relacionadas con los ciclos hormonales. Finalmente a cualquier edad puede manifestar un acné inflamatorio con la presencia de pápulas (botones rojos) y pústulas (botones con cabeza blanca) o puntos negros.

* El acné a veces se confunde con la rosácea.

 

Piel rosácea :

La rosácea es una enfermedad inflamatoria que hace que la piel sea hipersensible y en la cual los vasos sanguíneos se dilatan y causan enrojecimiento. Afecta principalmente el área central de la cara (mejillas, nariz, mentón, frente). Es completamente diferente del acné juvenil y causa lesiones más grandes como protuberancias, pápulas y pústulas que hacen que la piel se vea áspera e irregular.

 

Piel rosácea :

La rosácea es una afección de la piel caracterizada por un enrojecimiento conectado a los vasos dilatados debajo de la epidermis que se hacen visibles y crean líneas rojas delgadas (esto se llama telangiectasia). Cuando la anomalía vascular progresa, estos enrojecimientos pueden volverse permanentes y se localizan principalmente en las mejillas y las alas de la nariz. El enrojecimiento de la piel puede enmascararlos, pero las líneas rojas generalmente reaparecen cuando el enrojecimiento se desvanece.

 

Piel madura

La piel madura no solo es arrugada, se caracteriza principalmente por la flacidez de la piel, ¡los signos que aparecen en la superficie reflejan los diversos cambios que ocurren en las diferentes capas de la piel! Es generalmente a partir de los 45 años que comenzamos a percibir los primeros signos porque la renovación celular se ralentiza, lo que conduce a una disminución en los fibroblastos que producen nuestrocolágenoy de nuestroelastina.